Remedios naturales para calmar la comezón en el cuerpo
Sentir picazón constante en la piel puede ser desesperante. A veces se debe a algo tan simple como resequedad o una picadura de insecto, pero en otros casos puede estar relacionado con alergias, el uso de ciertos productos o incluso condiciones como el eccema o la dermatitis. Si bien lo mejor es identificar la causa, hay remedios caseros que pueden ayudarte a calmar esa sensación sin necesidad de recurrir a químicos fuertes.
Uno de los favoritos de siempre es el baño con avena. Solo necesitas moler avena natural (la de desayuno, sin azúcar) hasta que quede como un polvo fino y agregarla al agua tibia de la tina. Sumergirte por unos 15 o 20 minutos ayuda a calmar la irritación, gracias a las propiedades antiinflamatorias de la avena.
El gel de sábila (aloe vera) también es muy útil. Si tienes la planta en casa, solo corta una hoja, saca el gel y aplícalo directo sobre la piel. Refresca, hidrata y, además, ayuda a que la piel sane más rápido.
Para casos de picazón causada por hongos o alergias leves, el vinagre de manzana puede ser una opción. Puedes aplicarlo con un algodón sobre la zona afectada o echar un chorrito en el agua del baño. Tiene propiedades antimicrobianas que ayudan a desinfectar y a reducir la inflamación.
Otro remedio clásico es el aceite de coco virgen. Hidrata a profundidad y, al aplicarlo justo después de bañarte, ayuda a sellar la humedad en la piel. También es útil si tienes picazón por resequedad o irritación leve.
La manzanilla y la caléndula, preparadas en infusión y aplicadas frías con una compresa, también son una maravilla para calmar zonas irritadas. Estas plantas tienen un efecto calmante y favorecen la cicatrización de la piel.
Y no está de más recordar algunas recomendaciones básicas: usa jabones suaves, evita el agua muy caliente, opta por ropa ligera de algodón y toma suficiente agua para mantener la piel bien hidratada desde dentro.
Estos remedios naturales pueden darte un buen alivio, pero si la picazón no mejora o empeora, es mejor consultar a un médico para descartar algo más serio.