No fue la correa lo que más dolió. Fue la frase antes del golpe. Si tu madre no se hubiera muerto, yo nunca habría tenido que cargar contigo. El cuero silbó en el aire. La piel se abrió sin hacer ruido. El niño no gritó ni una sola lágrima. Sólo apretó los labios como si hubiera aprendido que el dolor se sobrevive en silencio.
No fue la correa lo que más dolió. Fue la frase antes del golpe. Si tu madre no se hubiera muerto, yo nunca habría tenido que cargar contigo. El cuero silbó en el aire. La piel se abrió sin hacer ruido. El niño no gritó ni una sola lágrima. Sólo apretó los labios como … Read more